Entre el performance y la antropología

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Antonio Prieto Stambaugh*
En Diario de Campo, números 6-7, enero-abril 2015

El performance es actuación tanto poética como política, que se mueve en un espacio liminal de prácticas transdisciplinarias que rompen con los límites canónicos de las artes escénicas mediante un diálogo crítico con las ciencias sociales y humanas. El presente fotoensayo celebra el trigésimo aniversario del libro Between Theatre and Anthropology, de Richard Schechner (1985), con un recorrido de algunas formas escénicas que demuestran los entrecruzamientos del performance, la antropología y el activismo social.

Durante la primera mitad del siglo xx se dio inicio a un diálogo intercultural en el que creadores de Europa y América se acercaron a las formas escénicas de Asia, fascinados por su vínculo con tradiciones ancestrales. Tanto Antonin Artaud como Miguel Covarrubias vieron danzas escénicas balinesas en la Exposición Colonial de París en 1931, después de lo cual el primero escribió sus influyentes ensayos sobre la necesidad de recuperar la vitalidad ritual del teatro, compilados en El teatro y su doble (1938), en tanto que el segundo viajó a Bali para realizar una extensa etnografía de la cual derivó su libro La isla de Bali (1937).

Un estudio más sistemático de las tradiciones escénicas en Asia fue emprendido por Eugenio Barba, creador de la antropología teatral, quien viajó a la India en 1963 para conocer de primera mano los sistemas de entrenamiento actoral del kathakali.

Si bien la primera ola de este teatro intercultural protagonizó a artistas “occidentales” estudiando a los “orientales”, con todas las problemáticas poscoloniales que esto implica, en fechas más recientes creadores de China, Japón, la India y el sureste de Asia emprenden proyectos de colaboración con sus pares europeos y americanos. Tal es el caso de Sangeeta Isvaran, de la India, quien en asociación con diversas ONG y organismos internacionales ha desarrollado proyectos de danza-teatro y empoderamiento social en comunidades vulnerables del mundo entero, tales como sexoservidoras, niños de la calle y grupos étnicos.

En México, el Taller de Investigación Teatral de la UNAM tiene 40 años estudiando técnicas corporales tanto mesoamericanas como asiáticas para la creación de un “teatro antropocósmico” que involucra al espectador de manera psicofísica.

Existen diversos ejemplos de teatro indígena en México, entre los cuales destaca Fortaleza de la Mujer Maya (Fomma), asociación fundada en 1994 por Petrona de la Cruz Cruz e Isabel Juárez Espinosa en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

El trabajo escénico de Fomma gira en torno a los derechos indígenas y de la mujer, la eco- logía, la salud y la revitalización de las lenguas tzeltal y tzotzil. El teatro indígena se puede ubicar dentro de un movimiento más amplio de teatro popular latinoamericano, que involucra a todo tipo de comunidades subalternas y se caracteriza por un elevado compromiso político, pero también ético y estético. Un ejemplo destacado de esto hoy en día es el Grupo Cultural Yuyachkani, de Perú.

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* Profesor-investigador, Facultad de Teatro, Universidad Veracruzana (actoefimero@gmail.com).

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