Mixtechno. Tradición, migración y nuevas tecnologías para la música mixteca

Patricia García López*
Rubén Luengas Pérez**
En Diario de Campo número 2, abril-junio 2014

Un músico frente a un teclado, bocinas y voz en mixteco cantando chilena. En la actualidad éstos son los elementos musicales en las fiestas de algunos pueblos de la Mixteca Baja o de los mixtecos radicados en casi cualquier otra parte, ya sea de México o Estados Unidos. Pero ¿qué pasó con la música de cuerdas y bandas? ¿Qué pasa con el yaa sii/chilena y las nuevas generaciones? ¿Cómo utilizan los mixtecos las nuevas tecnologías en beneficio de su tradición e identidad?

La región mixteca sigue delimitada como un territorio que abarca parte de los estados de Oaxaca, Puebla y Guerrero, aunque se sabe que los mixtecos tienen importantes asentamientos donde tratan de reproducir y mantener ciertos rasgos de su cultura, en combinación con los de la cultura a la que llegan.

Tanto en territorio mexicano como estadounidense encontramos comunidades mixtecas que son ya una mezcla, pero que aún tienen estrechos lazos con sus comunidades de origen. De ida y vuelta la música viaja con ellos. Por eso, entre otros factores, hoy la música de los mixtecos suena aquí y allá como un continuo.

El presente texto es un avance de la investigación acerca de lo que sucede con la música que hacen los mixtecos de El Jicaral, San Martín Peras y Coicoyán de las Flores, pueblos pertenecientes a Juxtlahuaca, así como de Santa María Tindú y San Andrés Yutatío, pertenecientes a Tezoatlán. La investigación se desarrolla tanto en lugares de origen como en nuevos asenta- mientos: Madera, Fresno, Stockton y Bakersfield, California.

La migración de los mixtecos cuenta con una larga historia. Algunos investigadores señalan que el primer gran flujo de migrantes en el siglo xx se dirigió hacia Estados Unidos con el Programa Bracero (1942-1964). Si esta migración fue hacia el extranjero, desde fechas anteriores se registraba hacia ciudades del interior del país como Oaxaca, Puebla y el Distrito Federal, sobre todo.

Desde esa época encontramos cambios en la estética de la música mixteca, aunque observamos que el fenómeno musical en la actualidad responde al periodo de la migración de la década de 1980, cuando los “enganchadores” llegaron a Sinaloa y Sonora, donde descubrieron que por un precio muy bajo los mixtecos hacían el trabajo que ellos necesitaban.

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* Etnomusicóloga, Pasatono Orquesta, Oaxaca (patiyooliin@yahoo.com).
** Director de la Orquesta Mexicana y de Pasatono Orquesta (pasatono@yahoo.com.mx).
Ambos autores colaboran en el proyecto “El patrimonio cultural y la estética de las nuevas músicas indígenas y populares de la frontera MEX-USA”, El Colegio de la Frontera Norte, Conacyt.

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